En 1821 Buenos Aires tuvo su primer organismo bursátil. Las operaciones de la Bolsa Mercantil fundada por Bernardino Rivadavia se limitaban a la cotización de onzas de oro y al comercio de fondos públicos. Funcionó durante poco tiempo en el antiguo edificio del Consulado, San Martín 137, hoy Banco de la Provincia de Buenos Aires. Durante años una agrupación de corredores denominada “Camuatí” operó en la clandestinidad ante la negativa de las autoridades a reconocer esa actividad. En 1854, tras el derrocamiento de Rosas, el mismo grupo creó la Sociedad de Bolsa de Comercio.
La Bolsa “Camuatí” tomó su nombre de una especie de avispas que construye y deshace su nido cambiándolo constantemente de lugar. Una pequeña calle del barrio de Villa Luro recuerda a esa organización.