Nuevamente nos encontramos ante un avance abusivo de las entidades de “derecho de autor” y las corporaciones internacionales que estan imponiendo vía los senadores el Canon Digital. Dicho canon, como trata este blog, es el intento de “compensar” a esta industria caduca por lo que no sabe generar en ventas, compensarlos por su incapacidad de participar de un mercado activo y moderno.
Por esta razón buscan imponer un impuesto al “pirata presunto”, aun contradiciendo la constitución nacional, y usando palabras livianas y supuestamente solidarias para esconder lo que realmente es: un impuesto abusivo.
“ESTABLECER UNA COMPENSACIÓN EQUITATIVA POR COPIA PRIVADA”
Se busca crear este concepto en la legislación actual, la ley 11.723 no contempla la copia privada pero tampoco condena a los clientes de las discográficas o productoras a pagar por lo que no han consumido ni, como en el caso de este proyecto de ley, condenar sin juicio previo a millones de consumidores de productos informáticos que NO hacen uso de las obras de las corporaciones demandantes.
Los beneficiarios de este impuesto ilegal serán las entidades de gestión que nunca distribuyen el dinero entre los artistas salvo los específicamente seleccionados por ellos mismos: Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música (SADAIC), Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES), Asociación Argentina de Intérpretes (AADI), Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes (SAGAI), la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF) y Directores Argentinos Cinematográficos (DAC).
Por si alguno no lo sabía puede molestarse en preguntárselo al músico o director de preferencia, tan sólo pregúntenle cuanto cobra en cada cheque de SADAIC y se les reirá en la cara, no sólo porque lo he podido comprobar personalmente, si no porque el método utilizado es absolutamente ambiguo: el ranking de las ventas en disquerías. Si, esos locales comerciales que han desaparecido casi en su totalidad del país en base a una lista armada por estas mismas entidades e ignorando a los miles de artistas nuevos y exitosos que hasta tienen que pagarle a estas entidades para mostrarle al mundo su arte.
Esas mismas entidades que le impiden a alguien hacer una película o tocar su propia música en un local son los que luego distribuirán el dinero de este impuesto anticonstitucional a los artistas y empresas que ellos decidan como beneficiarios sin una auditoría que pese sobre los métodos dictatoriales de selección.
Volviendo al asunto que nos compete como clientes y consumidores los porcentajes a pagar de sobreprecio en productos que YA pagan sobreprecio debido a impuestos ridículos sería (según Art 12):
a. Grabadora de discos compactos y/o versátiles y/o Blu-ray (CD/DVD/Blu-ray): 10%
b. Discos compactos y/o versátiles y/o Blu-ray, regrabables o no regrabables (CDR/CDRW/DVR/DVDRW/Blu-ray): 75%
c. Memorias USB y otras tarjetas de memoria no integradas en otros dispositivos: 5%
d. Discos duros integrados o no en un equipo, idóneos para la reproducción o almacenamiento de videogramas y fonogramas: 10%
e. Equipos decodificadores de señales de televisión, idóneos para la reproducción o almacenamiento de videogramas y fonogramas: 10%
f. Dispositivos reproductores de fonogramas, videogramas o de otros contenidos sonoros, visuales o audiovisuales en formato comprimido: 10%
g. Teléfonos móviles con funcionalidad de reproducción de fonogramas en formato comprimido: 1%
Los presentes aranceles son de carácter porcentual, aplicables sobre el precio de venta al público. El valor de venta de precio al público se tomará de acuerdo con el valor de referencia de mercado, y en caso de no contarse con información fidedigna del mismo, a los fines de la aplicación de las tarifas establecidas en la presente ley, se realizará aplicando un cincuenta por ciento (50%) del valor de venta mayorista del producto o dispositivo.
75% sobre CD/DVD etc. es curioso, jamás vi un sólo policía ni a la justicia intervenir en los “top manta” que hay por TODOS lados en la ciudad, verdadero crimen organizado que lucra con el trabajo de otros, es más fácil imponer un impuesto ridículo que ni siquiera un top manta pagará ya que la importación ilegal por fuera del sistema aduanero de discos vírgenes no está contemplada. Los únicos que sufrirán un aumento del doble en el precio final son los consumidores finales.
Tarjetas de memoria? sacar fotos con tu cámara resultará en un crimen del 5%, parece poco, pero no miren el precio de una si no el volúmen, a diario se venden miles de tarjetas de memoria para cámaras de fotos que es fácilmente la mayor parte del uso que tienen. Las memorias USB, los Pen Drives, también entran en ese segmento.
Los discos rígidos gravados en un 10%, aun cuando la mayoría no haga uso de los discos para reproducir música que no sea del espectro comercial, aun cuando el mismo proyecto de ley le permite abiertamente a la gente pasar a MP3 lo que compró en un CD, igual va a tener que pagar un impuesto “por las dudas”.
¿los decodificadores? ¿me están cargando? ¿compensar por algo que se está pagando? Les doy el ejemplo de por qué el punto (e) es una aberración, los decos con grabación como los de DirecTV o Cablevisión no permiten sacar del equipo el contenido grabado, se graba para poder ver con posterioridad. El cliente está pagando una suscripción por cable más el servicio adicional, que ya de por sí es bastante caro, a esto le quieren sumar un impuesto compensatorio. Pero he aquí que el productor/creador/autor del contenido YA COBRA por esa reproducción, estaría cobrando dos veces por lo mismo!!!!
Todo equipo de audio/video que pueda reproducir algo será gravado con un 10%, no importa si uno reproduce todo material original, uno deberá pagar por ese lejano potencial de reproducir algo trucho, aun cuando el medio ya fue gravado en un 75% , además, por las dudas, tu maligno reproductor de DVD será condenado como criminal junto a su dueño. Es como si te condenaran a un impuesto por comprarte un martillo para compensar el potencial cráneo roto de tu amante en un crimen pasional que no cometiste.
Sumado obviamente los teléfonos celulares que, oh casualidad, como es un mercado que se transladó a Tierra del Fuego y un impuesto fuerte molestaría mucho a los amigos del poder, sólo recibe 1% de impuesto, una ridiculez que muestra por qué este proyecto tiene un par de fines inescrupulosos:
1.- busca recaudar más y más dinero en impuestos (como casi toda ley de este tipo)
2.- busca criminalizar a toda la sociedad y acusar a todos de “presuntos criminales”
3.- busca reflotar una industria que en nuestro país no hizo ningún esfuerzo serio de adaptarse a los medios actuales y no permite a nadie comprar contenidos vía web a precios razonables y sin restricciones incoherentes como el DRM
Este último punto, además de los otros dos que son conscecuencia de, nos debería ofender enormemente. El senador Pichetto y el senador Giustiniani aceptaron a rajatabla y sin discutir la ley Sinde española que tanto agredió a la sociedad española, no han cambiado nada, el esquema bajó tal cual de la industria discográfica, fue impuesto por ésta y no se lo discutió, se lo acepta como imposición a cambio de quien sabe que.
Esta ley no ayuda a los artistas, ayuda a cuatro empresas que no quieren hacer negocios si no negociados, quieren tener público cuativo y acorralado, no quieren competencia, no quieren que nadie pueda tomar decisiones por sí mísmo. Este proyecto de ley es la versión más “aceptable” que encontraron para imponer su negocio e impedir que los nuevos crezcan, más cruda y no funcionaría en el senado, más suave y no les serviría.
Por eso lograron imponerla en España donde una ley como la norteamericana DMCA no tendría lugar, esta en cambio sí.
Así como en España esta ley no representa ni a la sociedad ni a los artistas ni los intereses de nadie que deberían cuidar esos senadores, no, esta ley sólo busca hacer más larga la muerte inevitable del negocio discográfico que atenta contra la sociedad. Ese negocio caduco que se basa en el comportamiento más retrógrado, corporativo y antisocial que existe.
Desde aquí los llamamos nuevamente para levantar la voz contra el Canon digital, que esa industria de pocos que atenta contra muchos no sea la que decida qué vota nuestro congreso, que seamos nosotros y que sean los intereses de la mayoría los defendidos.
Los senadores que lo tratarán en comisión
Fuente: NoAlCanon.org http://bit.ly/kCK7AS
