Asi es Buenos Aires, cuando llueve… no tenemos nada que envidiarle a Venecia. Como siempre haciendo gala de la ineptitud de la clase dirigente que no es capas de solucionar un problema tan antiguo.


 Asi es Buenos Aires, cuando llueve… no tenemos nada que envidiarle a Venecia. Como siempre haciendo gala de la ineptitud de la clase dirigente que no es capas de solucionar un problema tan antiguo.

